Querida persona en pánico:

Sé que estamos pasando por tiempos turbulentos, pero, por decirlo de una manera sencilla y simplificada, creo que tenemos esperanzas. Podrán preguntarse cómo puede ser que, en plena pandemia, me pueda encontrar tan calmada, y la verdad es que mi agobio no sirve de nada. Si entraron a este artículo, lo más seguro es que estés en cuarentena, aburrido y a lo mejor en busca de un poco de esperanza.

Es cierto, yo tengo o, mejor dicho, nosotros tenemos el privilegio de estar en nuestras casas, porque nuestro ingreso no se verá casi afectado si vamos físicamente al trabajo o no, o porque somos estudiantes. Sin embargo, tomando en cuenta eso, nuestros miedos no son ficticios. Hay gente que no se puede dar ese lujo de quedarse en casa, y aquellas personas son las que están en la calle arriesgando su vida para que nosotros tengamos comida, agua, servicios sanitarios/médicos y otros servicios básicos. Además de que hay otro sector de la población que está infectada luchando por su vida y por salir adelante.

Si bien las autoridades esperaron a que la situación estuviera en un punto crítica, nosotros como ciudadanos con tal de no afrontar lo que venía, lo descartamos como “una simple gripe”. Hubo falta de responsabilidad por ambas partes, pero ya que hemos llegado a este punto, tenemos que calmarnos y pensar de manera más objetiva qué es lo que tenemos que hacer para parar esta pandemia.

Primero que nada, y me parece que sobra decirlo, es quedarse en casa. Si tienes ese lujo de poder hacerlo: ¡Hazlo! No obstante, usa bien tu tiempo. Es fácil caer en un círculo negativo que alimenta nuestro pánico: buscamos noticias, vemos que hay gente en las redes sociales que aparenta estarlo pasando bien en familia en la cuarentena (así si sabemos que todos nos estamos a punto de matar entre en familia) y nos llega un sinfín de información de la cual ya ni sabemos cuál es verídica o no. Vemos cómo empeora la situación por día, y lo que más nos frustra es el hecho de que estamos encerrados hace dios sabe cuántos días, y que no vemos resultados. En encima, tras el anuncio del Gobierno sobre que la cuarentena se extiende hasta la segunda semana de abril. Es normal.

No veremos resultados hasta dentro de un par de semanas, lo que vemos ahora es el acumulado de casi tres semanas de inacción. Paciencia. Lo único que podemos tener ahora es paciencia. Algo que puede ayudarnos en esta cuarentena es el pensamiento de que esto pasará. Desafortunadamente, no será rápido ni ideal, pero estamos a un día más de volver a la normalidad.

Así que lo único que queda es tener calma, mantenernos ocupados y hacer lo que nos toca: quedarnos quietos en casa. Reflexiona sobre tu vida: ¿Qué cosas damos por garantizadas, y qué querrás hacer cuando salgamos de este bache? ¿Qué nuevas metas tienes? Busquemos aquel lado positivo que nos puede hacer esta cuarentena más amena, y eso que para cada persona puede ser diferente. Llama a tu familia extendida que tienes años sin ver, o aquel amigo/a que tienes tiempo sin hablarle, haz una rutina diaria, juega juegos de mesa y lo más importante, no te olvides de respirar hondo en medio del caos, y pensar que todo esto también pasará.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here