El New York Times es considerado por muchos el periódico por excelencia, pero por otros, tiene prohibido entrar a cubrir las ruedas de prensa de la Casa Blanca. Los medios de comunicación, sobre todo en los últimos años, han jugado con nuestra confianza. Con un aumento exacerbado por la actual pandemia, las famosísimas fake news nos hacen, o por lo menos deberían obligarnos a cuestionar toda la información que recibimos. Sin embargo, también gracias a la situación actual, he descubierto un nuevo pasatiempo: los podcasts. Te preguntarás, ¿de qué estoy hablando, y a dónde voy con todo esto? Aquí el contexto y la explicación.

Considero que el NYT es un ejemplo para todos aquellos que le somos fieles a la profesión del periodismo y que creemos firmemente que estar correctamente informados es no sólo un derecho, sino un deber como ciudadanos/as responsables. Este nuevo pasatiempo de los podcasts me llevó a descubrir a Michael Barbaro un periodista americano y el host del podcast del NYT The Daily. Me pareció un periodista ejemplar, pues no solo ha recibido un sinnúmero de reconocimientos, sino que fue el editor-in-chief del periódico estudiantil de Yale, Yale Daily News. Un ídolo, ¿como podía NO escucharlo?

Bueno, el 6 de julio de este año, Michael Barbaro entrevistó a Ernesto Lodoño, un colombiano que actualmente es el bureau chief de Brasil para el NYT; y el título del podcast leía: What Went Wrong in Brazil? Como residente de Brasil tenía que escuchar qué era lo que estaba pasando desde otra perspectiva; me mudé a la Ciudad de São Paulo a los 17 y desde entonces voy y vengo entre Madrid y la ciudad brasileña. Amo Brasil porque es un país que me ha dado tanto, pero su actual administración y su complicada historia con la democracia se han evidenciado en estos tiempos de crisis.

Es seguro decir que Jair Bolsonaro no ha hecho un gran trabajo en cuanto al manejo de esta pandemia, algo que queda claro desde el principio del podcast. Estos fueron los puntos principales de los que Bavaro y Lodoño hablaron: el presidente brasileño tuvo que recibir una orden judicial para usar cubrebocas en público, lo cual más tarde fue anulado; llamó al virus al principio una “pequeña gripa”; viajó a Florida poniendo en riesgo no sólo a su equipo sino también a muchos miembros de la administración de Trump, entre muchas otras cosas. Además de que la época del año en la que llegó el virus a Brasil fue justo después de Carnaval. Todos estos puntos fueron hablados en el podcast, y Lodoño tiene mucha razón. A partir del viaje a Florida, muchos miembros de esa delegación testaron positivo, y un pánico inundó el país, pero creo que simplificar la situación, no habla de toda la historia complicada detrás de Brasil. Brasil es una democracia relativamente nueva, que ha tenido una historia muy complicada con dictaduras militares, sin mencionar los problemas actuales como el racismo sistemático y problemas de corrupción.

Adicionalmente, se habla del porqué decidió despedir al entonces Ministro de Sanidad, Luiz Mandetta, y fue porque Mandetta apoyaba la cuarentena, respetar la distancia social, etc, pero no habla de la falta de coordinación a nivel nacional dentro del gobierno. Por ejemplo, el presidente dice que no pasa nada, mientras que los gobernadores de Estado de São Paulo y Río de Janeiro, João Doria y Wilson Witzel, imponen cuarentena.

Está claro que toda esta situación es difícil, sin precedentes y de suma complicación como para explicarlo todo en un tiempo menor a 30 minutos, y mientras que sí han habido muchos errores cometidos en Brasil, éstos van más allá de una simple cuarentena. Como periodistas, nuestra labor es describir los hechos, y muchas veces lo mejor que podemos hacer es ver una situación de diferentes ángulos. A lo largo del podcast se insinúa que la mejor decisión que Brasil hubiera podido tomar era la de implementar una cuarentena parecida a la de España u otros países europeos, y nunca se dice explícitamente, pero la realidad es que la mayoría de los brasileños no se pueden permitir dejar de trabajar debido a su situación socioeconómica, ya sea porque si no van los despiden o porque no pueden vivir meramente de la poca ayuda que reciben del gobierno. El virus ha atacado al mundo en todos los aspectos: económicos, sociales, políticos, culturales, laborales y educacionales. Por lo que no hay una solución “talla única”.

El NYT es, sin lugar a duda, una fuente confiable. Es mucho más que un periódico, es una institución que representa la libertad de expresión y libre prensa. Simplemente es importante, como lector, tener un filtro y tener un criterio propio, buscar fuentes alternas y verificar lo que dice el artículo, no sólo leer el título. Lodoño hace un buen trabajo explicando el Carnaval en Brasil, y describiendo los hechos durante la pandemia, pero hay muchos otros factores de trasfondo que son importantes y tienen un efecto en lo que acontece en este gran país latinoamericano.

 

 

 

 

 

 

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