Segovia, la ciudad que siempre nos sorprende, se nos ha convertido para muchos en nuestro segundo hogar; o incluso, en el primer hogar. Sin embargo, debido a las últimas circunstancias, muchos tuvieron que salir de la ciudad para reunirse con sus seres queridos y guardar el confinamiento en otro lugar. Por eso, aquí te traemos todo lo que sucedió la semana pasada:

Domingo 15 de marzo

Segundo día oficial de cuarentena y el inicio de la incertidumbre. Nos imaginamos como sería la cuarentena y si lográsemos sobrevivirla. Claro está que teníamos bastantes expectativas, entre buenas o malas. No obstante, aún con toda la desesperación, Segovia se despide con un asombroso atardecer.

 

Lunes 16 de marzo

Durante todo el fin de semana, se pronosticaba para ese lunes nieve, pero no era seguro. Por eso, cuando salió el sol, nos sorprendió ver los techos de las casas todos pintados de blanco. La ciudad se veía más mágica de lo normal con un toque de romanticismo.

 

Martes 17 y Miércoles 18 de marzo

El martes y miércoles trajeron el sol para que calentara las calles de Segovia. Además, a las 20 horas, como de rutina, se escucharon los aplausos de la gente para agradecer a los profesionales de la sanidad que combaten diariamente esta epidemia.

 

Jueves 18 de marzo

El día de la gran visita al Irish. Cómo de costumbre, los estudiantes del IE solemos ir al Irish para divertirnos un poco y distraernos de la universidad. Sin embargo, este jueves fue la excepción. Cerca de las 2 de la mañana, ningún grito de alegría se escuchó. Las calles estaban vacías y las puertas cerradas. La paz reinaba en silencio.

 

Viernes 19 de marzo

El comienzo del fin de semana. El momento para darte un respiro de Segovia, solo que esa vez, ya no pudiste volverla tan fácil como antes. A las 20 horas, se escucharon los aplausos más fuertes que nunca. En la noche, Segovia demostró en su cielo unos colores maravillosos.

 

Sábado 20 de marzo

El último día de nuestra primera semana oficial de confinamiento. ¡Lo logramos! El sábado por primera vez, los pajaritos se escuchaban, cantando tan alto como nunca. La naturaleza nos está respondiendo en la ciudad. Sin duda, estamos pasando tiempos difíciles y puede que haya muchas incertidumbres, pero de esta saldremos. Segovia nos espera con ansias.