Las personas con discapacidad, sea física, sensorial, intelectual u otras, se enfrentan adversidades en el día a día que aquellos en pleno goce de salud a veces ni podrían imaginarse. Además de lo laborioso que puede tornarse una actividad tan cotidiana como ir al baño o elaborar una oración, los gastos económicos en los que deben incurrir para tratar los diversos problemas de salud que pueden sufrir también llegan a ser altos y, en ocasiones, exuberantes. Es por esto por lo que, en Ecuador, el Consejo Nacional para la Igualdad de Discapacidades (CONADIS) otorga un porcentaje de exoneración tributaria, proporcional al porcentaje de discapacidad, a aquellas personas que posean un carné de discapacidad emitido por el mismo ente. El proceso para obtener este carné suele ser duro y tedioso, llegando a casos en los cuales la gente desiste de la posibilidad de adquirir uno. Sin embargo, casos revelados por varios periodistas, a través de redes sociales a inicios de julio del 2020, apuntan a un proceso mucho más simplificado para empleados del sector público con cargos de alta importancia que se aprovechan de los beneficios que son otorgados a aquellas personas que los necesitan.

Así, la corrupción, sin importar la bandera del partido político que se defienda, también ha encontrado cabida en esta institución a manos de legisladores y directores de servicios públicos, entre otros.

Este es el caso de Fabricio Villamar, un legislador que cuando ingresó a la Asamblea Nacional (Congreso) lo hizo con aires de renovación y cambios profundos, tanto de forma como de fondo, pero cuya imagen se ha visto derrumbada a raíz de este escándalo. Al poseer un carné de discapacidad por un problema auditivo, ocasionado en un accidente de tránsito, Villamar importó en enero del 2020 una camioneta de 23.000$ con exoneración tributaria; además, lo utilizó para reducir la pensión alimenticia que debe pasar a su hijo mensualmente, quien padece autismo. Asimismo, Christian Cruz Larrea, presidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), posee un carné con reconocimiento del 81% de discapacidad, otorgándole un 80% de exoneración tributaria. Es importante resaltar que Cruz, además de poseer este carné, también es cinturón negro en artes marciales. Javier Vaca, esposo de Elizabeth Cabezas – expresidente de la Asamblea Nacional – aprovechando los beneficios tributarios que le concede su carné, importó un Mercedes Benz 4×4 en el 2014 y otro vehículo a finales del 2019. Caupolicán Ochoa, abogado personal del expresidente Rafael Correa, también posee un carné de discapacidad del 72% por problemas visuales, recibiendo así el 70% de exoneración de impuestos.

Esta ola de carnés llevó a un pronunciamiento oficial por parte del presidente Lenin Moreno, en el cual solicitó al Ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, que se investiguen estos casos y se destituya a aquellos funcionarios públicos que estuvieron vinculados a la emisión irregular de 2.281 carnés de discapacidad. Por otro lado, el ministro Zevallos reportó que estos casos no son los únicos, asegurando que hay futbolistas profesionales en el país que también poseen estos carnés y que “seguramente por eso no meten goles”.

Ahora, si bien estos nuevos casos de corrupción han causado conmoción e indignación nacional, la realidad es que para aquellas personas que realmente necesitan un carné de discapacidad esto ha sido una bofetada en la cara y una burla hacia su situación. Este es el caso de Felipe López (nombre protegido) de 90 años, quien padece artritis reumatoide y ceguera parcial de un ojo; y que tuvo que desistir del proceso para adquirir un carné debido a las trabas impuestas después de intentarlo por más de 3 años. Como Felipe hay centenares de personas, cuya situación de necesidad se ha visto ignorada y puesta a un lado para que funcionarios públicos puedan disfrutar de los beneficios que implica un carné de discapacidad, aunque no los necesiten.

Así, mientras la indignación se transforma en repugnancia, lo único que resuena en mi cabeza es aquella frase que dice, “el Ecuador no será destruido por desastres naturales sino por sus malos gobernantes”.